Los museos de Frida Kahlo y Diego Rivera

Tweet about this on TwitterPin on PinterestShare on FacebookEmail to someone

Los museos de Frida Kahlo y Diego Rivera

A la hora de visitar México no se puede pasar por alto las influencias y vida de dos grandes artistas como lo fueron Frida Kahlo y Diego RiveraSus obras aparecen en todos lados y sus colores están presentes hasta en el mínimo rincón Mexicano. Fue por esto, que en mi última visita por el DF quise hacer nuevamente una recorrida por los tres museos que te llevan a conocer a la pareja en profundidad, tanto desde su lado artístico como personal.

La Casa Azul

Mi primera parada es la famosa Casa Azul ubicada en la zona de Coyacán. Allí vivió Frida con su familia y luego con Diego. Lo que más me atrajo de esta casa la primera vez que la visité, no fue solo la obra, sino más bien el encontrarme con una casa antigua y típica mexicana, ambientada casi exactamente como fue habitada en su momento y que alberga muchos tesoros. Tal es así que hace poco, descubrieron un espacio que habían pasado por alto y se encontró la mayor cantidad de vestidos que Frida había tenido y había pedido a Diego que guardara porque ya no podía usarlos.

El DF tiene un clima ideal, ni mucho frío ni mucho calor y si hay algo que disfruto, es pasear por los jardines de la casa.

Casa Estudio de Diego y Frida

El segundo lugar que marqué es la Casa Estudio de Diego y Frida, ubicada en la zona de San Angeline. Esta casa, forma parte de mis preferidas porque sumado a la obra y a la relación con los artistas, es una casa que ellos mismos encargaron a un arquitecto muy famoso de la época llamado Juan O’Gorman, una casa estilo minimalista, con unos ventanales alucinantes y con un atractivo arquitectónico increíble para la época que fue construida.

En esta visita, similar a la anterior, como espía uno va recorriendo cada ambiente y visualizando, imaginando cómo habrán sido los días ahí y los momentos de inspiración.

Museo de Anahuacall

Por último, está el museo de Anahuacalli, en la zona también de Coyoacán. Este museo contiene la colección privada de piezas prehispánicas de los artistas. A primera vista, lo que impacta es el edificio con características similares a las pirámides mayas de las que Diego era fanático y admirador de la cultura y en las que se inspiró para diseñarlo.

Creo que el gran atractivo de ese museo es el recorrido a través de sus pisos donde la mirada no sabe si quedarse en las vitrinas con las piezas de cerámica o hacer un recorrido 360 en piso, paredes, techo con todas las imágenes formadas por pedazos de piedras y mosaicos, inspiradas en imágenes mayas como la serpiente emplumada.

La iluminación, tenue por ventanas muy angostas y en forma rectangular, terminan de darle la atmósfera necesaria para sentirse en una pirámide real.

Y como frutilla del postre, el recorrido termina en el último piso con acceso a la terraza donde se puede tener una vista panorámica de la Ciudad de México. El museo conserva parte de la vegetación natural de aquella zona y en mi cabeza solo se venía a la mente cómo habrá sido la vista desde esa altura, años atrás, cuando la ciudad no había crecido tanto y el valle llenaba de verde el entorno.

Fotos y texto. Maia Croizet

Autor: Magdalena Ehul
Tags

Post similares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Trece + cuatro =

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>