Diego Roa: el niño de azul y celeste

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Diego Roa: el niño de azul y celeste

diego roa

Hace unos años fui con un amigo a ArteBA. Recorriendo sus pasillos, me crucé con artistas jóvenes. Me regalaron un afiche donde el protagonista era la cara azul de un chico y la firmaba un tal Diego Roa. Tiempo después, no paré de ver esas caras en todos lados, incluso en varias paredes de las calles de la ciudad de Buenos Aires.

“¿Qué desayunás?”, le pregunto y sonriendo me contesta: “Hoy desayuné unas tostadas con manteca y agua”. Es febrero y estamos en su departamento en el barrio chino de la Ciudad de Buenos Aires.

Objetos y anonimato

DiegoRoa

“Nadie sabía quién los pintaba hasta que un día un flaco, que hoy es director de la revista Rolling Stone, publicó una nota en su Facebook con un par de fotos de mis murales y preguntó de quién se trataba. La gente, suponía cualquier cosa y sacaban sus propias conclusiones, hasta que una amiga mía dijo que era yo y dejó colgada mi página. A partir de ahí la gente me empezó a seguir y saben que soy yo”.

Los niños que pinta son obsesivamente hechos en color azul y celeste, “mis colores preferidos”, me aclara como si hubiese lugar a la duda. “Ellos representan a personajes de películas, a veces con situaciones que en los adultos no me gustan pero de alguna manera siendo niños se ‘suavizan’. Otras, son personajes propios. Hoy por hoy, están mutando conmigo. Aparecen en situaciones que antes no existían. Trabajo mucho los fondos, el lugar en donde están y eso, es en lo que actualmente me encuentro haciendo”.

Cuando entrás a la casa te topás con una biblioteca llena de libros interesantes. Muchos con un arte de tapa increíble, otros en idiomas poco clásicos, y algunos otros con papeles marcando sus páginas. Le pregunto cuál es su libro favorito y me dice “leí a Hemingway y me gustó”, aunque todo lo que tenga cosas para investigar como la simbología, astrología, filosofía, técnica e historia son los que más le llaman la atención. “El libro que más abrí y leí es sobre ornamentos. Lo tengo destrozado y lleno de papelitos”, aclara.

¿Quién es Diego Roa?

ROA

Diego Roa se esconde detrás de una gorra grande y tiene una colección de ellas, al mejor estilo skater, deporte que practica desde hace mucho tiempo. “Estaba haciendo Kun Fu pero dejé hace un año atrás. Hoy solo salgo a correr y de vez en cuando sigo con el skate”, me cuenta.

Cuando tenía 18 años, Diego dejó atrás el viento frío de Río Gallegos para venir a estudiar arquitectura a Buenos Aires. Y dice: “Me quedan un par de materias nada más. Colgué la facultad porque me surgían viajes con la pintura y me terminaba quedando libre. Era medio complicado. Ahora soy profesor en la FADU y me dieron muchas ganas de retomar”.

“Llegué a hacer muchos experimentos con pintura: mezclaba muchas tintas, ponía cartones en el piso y me tiraba a hacer lo que me parecía. Después, quise salir a la calle a pintar pero tenía que simplificar el dibujo por el tiempo que me llevaba. Por eso uso las sombras”, cuenta y agrega: “Salía a la calle y pintaba unos 30 niños en diferentes paredes. Logré hacer unos 2000 rostros en casi 2 años ¡Una locura!”.

Sonriente, buena onda y algo tímido, con Diego Roa pasamos una buena mañana de verano. “¿Algo más que quieras contar?”, le pregunté y sonriendo me dijo: “¡Fue muy divertido!”.

Julia Fernandez

Dirección de arte. Julia Fernandez Cheron 

Fede Kane

Gif.  Fede Kane

Autor: Magdalena Ehul
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