Camila Valdez, la Gepeto de los cupcakes

Tweet about this on TwitterPin on PinterestShare on FacebookEmail to someone

Camila Valdez, la Gepeto de los cupcakes.

distritoarte_camilavaldez1

Una mañana, de esas en las que calor se hace dueño de nuestra respiración, tocamos el timbre de un edificio clásico con puertas grandes de Palermo. Camila Valdez, con una voz aguda y chistosa, nos abrió la puerta irradiando felicidad y, entre abrazos, nos invitó un rico desayuno con medialunas y cupcakes. Algunos para comer, otros para apreciar. Es que Camila vendría a ser la Gepeto –el creador de Pinocho– de las esculturas pasteleras. Ella crea cupcakes, chocolates, tazas y muchas cosas más y les agrega una particularidad: piernas. En búsqueda de aportarles un carácter humano, Camila da vida a estas figuras.

Camila es hija única y, según cuenta, desde chiquita siempre le gustó jugar con sus manos. Solía ir a comer afuera con sus padres y crear formas con la miga del pan. Esto que al principio era algo extraño para sus papás resultó ser el entretenimiento perfecto para mantenerla tranquila. “Soy una humana con ganas de expresarme. Tecnicamente soy diseñadora industrial recibida en la UBA y dentro de mi ser, siempre fui artista plástica. Hoy en día ya lo puedo ejercer como profesión”, dice.

Nací y vivo en Buenos Aires. Eso influye mucho. Vivir acá me otorga una cantidad de estímulos hacia el consumo. Son micro mensajes que te informan acerca de lo que está pasando. Me da la posibilidad de tomar y aplicar todo lo que veo: soy una esponja que toma mensajes culturales y que los vuelca en su arte.

Vivir en Buenos Aires me llevó hacia donde estoy hoy de una manera elegante. Tener estímulos de un lugar en particular te direcciona absolutamente. El consumo es un rasgo de la sociedad humana muy bello si se lo quiere leer de esa manera. Uno está en todo su derecho de elegir qué es lo que quiere porque es lo que se convierte en una forma de expresión propia. No lo veo como algo malo, lo veo como algo que hay que tomar con cuidado y responsabilidad. A través del arte hago un abordaje de lo que me parece bello de la sociedad de consumo como, por ejemplo, que haya distintos gustos y colores de cupcakes y donuts.

Camila_Valdez 1

 Mis viejos me estimularon y bancaron muchísimo. De grande llegué a ese punto culmine en que el pensé que tenía que estudiar una carrera. En una primera instancia quise estudiar Filosofía y Bellas Artes. Bellas Artes me parecía muy interesante pero focalizado en el pasado. O sea, algo que se estudia desde el pasado para crear en el presente y futuro. En cambio, la Filosofía está envuelta en todo y a mi me gusta mucho pensar y reflexionar. Entonces, ¿cómo llegué a Diseño Industrial? Es una carrera que se preocupa mucho en pensar en las necesidades y los deseos de las personas: diseña para el consumo humano. O sea que es necesario primero entenderlo para antes producir algo. Encontré un punto que me gustaba desarrollar y le di marcha. Además, estudié pastelería y efectos especiales.

Me interesó muchísimo estudiar diseño industrial porque te dice que un objeto puede ser en sí el mismo pero transmitir un mensaje semántico completamente distinto. La imagen y la forma estética de una taza, por ejemplo, será completamente distinta si tiene un estilo norteamericano o francés y eso permite que cada una transmita un mensaje propio. Los objetos tienen emociones aunque no parezca. Por otro lado, lo dulce, en el sentido de la industria, es una creación del hombre para el hombre que nace para gustar y que tiene un mensaje intencional.

Mi estilo tiene mucha influencia del Pop y de la cultura contemporánea. Es simple pero complejo. Con esto me refiero a que puede tener una primera lectura naïve pero si lo repensás te vas a encontrar con otros niveles de lectura. Me gusta la perfección, la diferencia que hace el material en el mensaje, me gusta la realidad en la ficción. Por ejemplo: la medialuna de yeso, ¿Existe? Sí. ¿Parece una medialuna? Sí. Filosóficamente, ¿Cuadra con una medialuna? Sí. ¿Es real en el mundo de las medialunas? No. Me gusta jugar con el cerebro.

Camila confiesa que tiene una colección de envoltorios de golosinas. Los selección según su estética y si lo que el envase vende y lo que está dentro coinciden. Si estos mienten, los envoltorios se tiran. Vamos a aclarar que habremos estado unos quince minutos hablando de esto mientras nos babeábamos pensando en chocolates, un momento placentero para esta entrevistada y redactora fanática de los mismos. Ahora, volvamos a lo nuestro…

Camila_Valdez 2

Al ver que los objetos están cargados de mensaje y sobre todo al hacer a la Bombonita, se me ocurrió preguntarme cuál era la mínima expresión humana que puede afectar un producto sin cargarlo de brazos y una cara. Descubrí que eran las piernas. Su posición determinaba un mensaje distinto según como estén direccionadas.

Las piernas de mujer me parecen más estéticas que las de hombre. Hay algo en las piernas de mujer que son mucho más bellas, también tiene mucho que ver con la mujer en la industria, ¿no?

Para inspirarme… Paseo. En bici, rollers o caminando. Observo todo el tiempo hasta cuando no quiero hacerlo. Es un centro de información constante e imparable. No puedo no pensar cuando estoy en la calle. El mundo está lleno de mensajes y el stop no te lo pone el mundo, lo tenés que poner vos. La inspiración sale del humano, de sus tendencias que se expresan a través de la ropa, de elecciones de cada individuo.

 

Entrevista_Camila Valdez

Domitila
Fede Kane

Fotografía. Maia Croizet.

Dirección de arte. Fede Kane.

Autor: Mariano Carrizo
Tags

Post similares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

catorce + veinte =

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>